Ayrton Senna Fórmula 1 Brasil

Ayrton Senna, leyenda inolvidable

Se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del piloto brasileño, tricampeón mundial y uno de los personajes más amados de la historia de la F1.

FOX Sports Digital

Todo fanático de los deportes de motor que haya vivido las décadas de los 80 y 90 es un esclavo emocional de Ayrton Senna.

Idolatrado y amado por la mayoría y rechazado por unos pocos, el brasileño no pasaba desapercibido para nadie.

Este 1 de mayo se cumplen 26 años desde el trágico accidente en el circuito de Imola, en San Marino, cuando golpeó el Muro de Tamburello, a más de 300 kilómetros por hora.

Cinco años antes, luego de un tremendo accidente sufrido por su amigo Gerhard Berger, el propio Senna había vaticinado: “Está muy cerca y acá se va a matar alguien”.

Osado, arriesgado y pasional eran palabras que calzaban perfecto en la personalidad de Senna, quién era conocido por ir siempre a fondo y buscar sobrepasos que pocos se animaban. Pero si algo lo destacaba era su conducción bajo la lluvia y en pista mojada: “El Rey de la lluvia”.

Ayrton obtuvo 13 de sus 41 victorias bajo la lluvia, precisamente por su forma de manejar los monoplazas. Desde la primera en Portugal en 1985 hasta la última en Japón en 1993, no hubo carrera pasada por agua que no lo haya tenido como protagonista, aún sin haber obtenido la victoria.

De duelos y enfrentamientos se alimenta la Fórmula 1 y Senna fue protagonista de varios. Tuvo como acérrimos rivales al francés Alain Prost, aun cuando compartían equipo en McLaren, quedando la temporada 1988 en la historia, con 15 victorias entre ambos en las 16 carreras. Pero la rivalidad entre ambos se acrecentó para los años siguientes.

En el tramo que Senna compitió en la máxima categoría, fueron dominadores totales de la F1, en el que Prost obtuvo 4 títulos mundiales y el brasileño 3.

Otro rival dentro y fuera de las pistas fue su compatriota Nelson Piquet, con quién tenía una difícil relación. Piquet era muy crítico de Senna e incluso confesó hace poco que en el Gran Premio de Hungría de 1986 estaba dispuesto a “tirarlo contra las gradas” en su histórico sobrepaso.

Todo lo que logró Ayrton Senna dentro de las pistas hacía crecer su popularidad fuera de ella. Su funeral fue considerado uno de los más multitudinarios de la historia moderna, al que acudieron 3 millones de personas en su Sao Paulo natal.

Además, era conocido como una persona de gran fe. Su creencia en Dios se vio reforzada luego de un accidente en el circuito de Mónaco en 1988, donde sintió que había sido salvado por la “mano de Dios”.

El nombre de Ayrton Senna es sinónimo de velocidad y, a pesar de no estar en los primeros puestos en la mayoría de las categorías estadísticas, es considerado por muchos expertos como el mejor piloto de toda la historia.

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