la increible historia del barrendero que salvo a gallardo para la final ante boca

La increíble historia del barrendero que salvó a Gallardo para la final ante Boca

Brian Velázquez encontró las carpetas con la planificación del entrenador Millonario para la Conmebol Libertadores en un cesto de basura a una semana de la primera final.

FOX Sports Digital

Brian Velázquez tiene 30 años y trabaja como barrendero en Capital Federal y, para la fortuna de Marcelo Gallardo, es un fanático hincha de River.

El entrenador del Millonario sufrió un robo una noche que salió a cenar con su familia, se encontró con que le había roto la ventanilla de su camioneta y le había robado objetos de valor y sus materiales de trabajo: algunas carpetas donde tenía anotada la planificación de la histórica final de Conmebol Libertadores ante Boca, que se disputaría días después.

Ahí es donde entra Brian en la historia: él se encontraba realizando su trabajo en la Av. Córdoba y Aráoz de madrugada cuando vio una carpeta con el escudo de River en un tacho de basura. Y a primera hora de la mañana llamó al club para informar que él tenía las anotaciones de Gallardo y entonces lo invitaron al entrenamiento donde conoción al Muñeco y a los jugadores.

Él mismo relató su experiencia en una entrevista con Olé: "Cuando llegué a la esquina de Aráoz y Córdoba vi una carpeta de River que sobresalía del cesto. Cuando encuentro algo de River siempre me lo guardo. Después me agarró curiosidad y me sorprendí, estaban los detalles de las marcas personales, cómo debían moverse los jugadores. ¡Era toda la planificación para las finales! Además, estaba el pasaporte de Marcelo".

"Una vez en mi casa esperé a las ocho y llamé al club, me atendieron y les conté todo. Me pidieron discreción y que no subiera nada a redes sociales. Después me llamó el gerente de fútbol del club, me agradeció y me invitaron al entrenamiento de Ezeiza para darle la cosas a Marcelo", continuó.

Y recordó cómo fue conocer al entrenador de River: "Me dio las gracias varias veces y me dijo que era un groso, ja. Nos quedamos hablando varios minutos. Lo único que le pedí fue que ganáramos la Libertadores. Él me miró a la cara y me respondió: 'Quedate tranquilo que esa Copa es nuestra'. Me regalaron varias cosas, entre ellas una camiseta firmada por él. Y conocí a todos los jugadores".

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