Invicto en El Monumental, el corazón de Amaranto aún late por Boca

El ex defensor xeneize destaca el trabajo de Guillermo Barros Schelotto y confía en que se será campeón de la CONMEBOL Libertadores.

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Luis Amaranto Perea lleva una medalla reservada para los elegidos. Como defensor de Boca Juniors, enfrentó dos veces a River Plate en el Monumental y salió invicto. Además de un título local del apertura 2003 y de la Intercontinental ante Milan, atesora esos dos partidos en su corazón azul y oro.

“La dinámica del clásico te invita a ser muy competitivos. Si miramos lo que ha hecho “El Mellizo”, me parece que le favorece en todos los partidos que ha jugado en el Monumental”, le dijo a FOX Sports.

Boca Juniors empató 2-2 el primer partido de la final en La Bombonera y deberá ganar para conquistar su séptima Libertadores. Con Guillermo Barros Schelotto como entrenador suma dos triunfos y un empate. La sana de costumbre del colombiano se mantiene.

“Ese gen competitivo que tiene Boca y sobre todo en la casa del eterno rival, puede ser un plus para intentar dar la vuelta olímpica”, agregó.

Debut con victoria

El primero de los superclásicos de Amaranto fue el 9 de noviembre de 2003 por el torneo argentino. Jugó como lateral derecho en esa formación multicampeona que armó Carlos Bianchi. Fue triunfo de Boca 0-2 con goles de Pedro Iarley y Sebastián Battaglia.

El equipo formó con Abbondanzieri; Perea, Schiavi, Burdisso, Rodríguez; Battaglia, Cascini, Cagna;  Donnet; Iarley y Barijho.

Semifinal caliente y con penales

Volvió a El Monumental siete meses después, el 17 de junio de 2004 por la segunda semifinal de Libertadores. La primera terminó 0-0 y la clasificación se resolvió en la cancha de River Plate.

Bianchi lo puso otra vez como lateral derecho. El partido tuvo mucha tensión. Fabián Vargas fue expulsado, Carlos Tévez empató sobre la hora y festejó imitando una gallina; Cristian Nasutti puso el 2-1 y llevó todo a los penales en los que se clasificó Boca. Otro superclásico de vértigo.

Así salió el xeneize: Abbondanzieri, Perea, Schiavi, Burdisso, Rodríguez; Ledesma, Villarreal, Vargas, Cagna; Guillermo Barros Schelotto y Tevez.

Ahora como entrenador, Amaranto, recuerda con afecto su paso por el equipo.

“Aunque fue corta, la pasión con la que se vive el fútbol en Argentina, sobre todo en Boca es inolvidable. Deseo lo mejor, ojalá podamos levantar una copa más”, finalizó.